Cada vez es más común ver parejas separadas o en proceso de divorcio. Esta ruptura es una realidad social que en la mayoría de los casos, trae secuelas como problemas conductuales, emocionales y sociales en los hijos. Dándose así, una disolución del núcleo familiar donde éstos pasan a vivir con uno de los progenitores (que en la mayoría de los casos es la madre), responsable directo de su atención y crianza.

Los hijos son protagonistas anónimos ante estos acontecimientos. En efecto, reciben el impacto de la ruptura familiar y sufren las consecuencias de las desavenencias entre sus padres. Esto, sin tener ningún poder de decisión sobre los acontecimientos que están padeciendo.

El problema concierne a los padres, por ello hay que explicar desde temprano la situación

Pero, quienes tienen que solucionar el problema son los padres. Por eso es importante hablarle a los hijos y explicarles sobre lo que está ocurriendo y lo que va a ocurrir en el futuro, por difícil que parezca. Incluso en estos momentos, ambos padres o al menos uno de ellos, debe seguir ejerciendo su función de cuidador, proveedor de amor y de apoyo.

Es frecuente ver por una parte, que el padre, la madre, los abuelos u otros familiares, suelen presionarles y manipularles para que se parcialicen por uno de los padres; creando en ellos la disyuntiva de tomar decisiones de estar con uno u otro. Por otro lado, se pueden observar muchas maniobras de manipulación realizadas por los hijos para intentar conseguir beneficios a raíz del divorcio de sus padres. Como si se tratara de una guerra, estos juegos emocionales pueden traer graves consecuencias.

La familia y el divorcio

A continuación, te doy varios consejos que como padre, pueden servirte de ayuda en el divorcio:

  • Evitar juzgar o culpar al otro.
  • No exigir a los hijos que se parcialicen por uno de sus padres, hay que darles la oportunidad de tomar sus propias decisiones.
  • Garantizarle a los niños que, aunque sus padres no van a vivir juntos, siempre van a contar con ambos.
  • Dar una explicación adecuada y adaptada a la edad de cada hijo.
  • Hablar siempre con la verdad a nuestros hijos.
  • Brindarles amor, seguridad y respeto en todo momento, de este modo se sentirán seguros, amados y respetados.
  • Llegar a acuerdos entre los padres en cuanto a la educación de los hijos.
  • No criticar las costumbres del ex delante de los hijos.
  • Evitar las peleas delante de los niños.

Después de la separación, es normal que pasado un tiempo, cada padre quiera rehacer su vida de pareja con otra persona. Sin embargo, es muy importante que tomemos en cuenta las siguientes premisas:

  • Dedícale tiempo a tu hijo.
  • No propongas construir un hogar feliz a costa de los hijos.
  • Reserva tiempo para pasar exclusivamente con tus hijos.
  • No intentes hacer el papel de padre o madre de quien no es su hijo, ni propicies que tu nueva pareja ejerza ese papel con tus hijos.
  • Enséña a tu hijo a diferenciar entre el novio de mamá y la novia de papá, cada quien tiene un lugar en la nueva dinámica.
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