Utilizar la lectura como herramienta didáctica dentro del hogar, puede resultar una labor muy enriquecedora para todo el grupo familiar. Pues no importa nada más el acto de leer, sino lo que podemos lograr al hacerlo. Al implementarla como una rutina diaria, además de crear un buen hábito, la podemos utilizar para estimular la realización de otras actividades que promueban futuros aprendizajes.

Para iniciar al niño en la lectura, primero hay que leerle, hacer que a través de la utilización de diversas estrategias, escuche la lectura con entusiasmo y se anime luego a hacerlo por sí mismo.

Les describo los beneficios que se pueden obtener al utilizar esta maravillosa herramienta:

  • Es la base de estudios posteriores y de mayor exigencia.
  • Estimula la imaginación. Con ella podemos hacer que nuestros niños viajen en el tiempo y vivan nuevas experiencias.
  • Favorece la creatividad.
  • Mejora la capacidad crítica; les da pie a cuestionarse cosas, que tengan otros puntos de vista y que amplíen sus experiencias.
  • Fortalece la atención y la concentración siempre y cuando la practiquemos de forma regular, convirtiéndola en un hábito.
  • Estrecha los lazos familiares y mejora la comunicación.
  • Afianza los valores, dependiendo del tema que se esté tratando; siempre hay espacio para la moraleja. 
Niños concentrados en la lectura de un cuento

¿Qué puedo hacer como adulto significativo para que la lectura le sea atractiva a mi hijo?

  • A continuación, te doy algunos tips que pueden ayudarte:
  • Hablar de la lectura en términos positivos.
  • Hacerlo atractivo para el niño.
  • Interactúa, indaga para saber si tu hijo quiere leer sobre algún tema en específico.
  • Utiliza el internet; busquen temas interesantes entre todos.
  • Establece la lectura en casa como una rutina diaria; antes de dormir, por ejemplo.
  • Poco a poco haz que se convierta en un hábito y una necesidad, sin establecer metas ni plazos.
  • Y lo más importante: da el ejemplo, lee tu también.  
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