Sin lugar a dudas los beneficios terapéuticos que comprobadamente se obtienen de los animales ante cualquier discapacidad son muy amplios. No importa la edad ni el tipo de discapacidad que se busque tratar, son bastante notorias las mejorías. Conforme hay animales que son entrenados con tales fines, el solo hecho mantener el contacto con uno, representa un gran beneficio.

Los animales más utilizados con propósitos terapéuticos son los caballos, los perros y los delfines, aunque cualquier animal puede ser utilizado para este fin. Siempre y cuando tenga las características deseadas de docilidad, tranquilidad, paciencia, etc. Estas terapias pasan a formar parte del tratamiento de personas con problemas sociales, discapacidad física, emocional, cognitiva y mental.

La terapia debe acompañar el proceso…

En el caso de los caballos a través de la equinoterápia e hipoterápia, de los perros, entrenados para ser utilizados por los especialistas o viviendo con el paciente como terapistas permanentes y los delfines, son los que de acuerdo a sus características se prestan más para realizar gran diversidad de terapias.

El uso de los animales debe venir acompañado por un plan médico terapéutico. Para dar el tratamiento más idóneo dependiendo de la o las patologías psíquicas o físicas que presente la persona a tratar, dando la oportunidad de disfrutar todos los beneficios que le pueda dar el contacto con los animales.

Una niña montada sobre un caballo guiado por una terapeuta

El solo hecho de tener un animal como mascota o tener contacto con uno, sin importar la edad, problema o discapacidad que se tenga reducen entre otras, la ansiedad, alivian y previenen la depresión y el estrés. En el caso de los niños promueven emociones, incentivan el sentido de responsabilidad y pertenencia, con las personas mayores, además brindan compañía y amor incondicional.

Hay mucho porqué dar gracias…

Los resultados terapéuticos obtenidas por medio de las mascotas son en todos los ámbitos de la vida de un ser humano asombrosas. Estos nos demuestran afecto simplemente por existir, por ser quienes somos, sin hacer juicios de valor, y aunque los animales puedan ser nada para algunos, algo para muchos y todo para pocos, en general tenemos mucho que agradecer a este grandioso reino.

Un niño al lado de un perro grande

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