Modificar una conducta adecuada o no, no es tarea fácil. Por lo general los que originamos las conductas negativas en nuestros hijos somos nosotros los padres, de forma consciente o inconsciente, a través de nuestra forma de criarlos. Esto se logra utilizando determinadas estrategias o acciones, las cuales van a depender de cada caso en específico.

Lo interesante está en qué tipo de estrategias utilizar para generar estos cambios. Ante la presencia de una conducta negativa en nuestros hijos, lo primero es buscar su causa, que por mi experiencia casi en el 90 por ciento de los casos somos nosotros mismos los padres los que las originamos, lo que indica que quien tiene que modificar la conducta realmente somos nosotros, para lograr el cambio conductual que deseamos en nuestro hijo.

En cuanto del niño es básico disponer de herramientas de cambio, que nos permitan ir modulando aquellas conductas que nos parezcan excesivas, inadecuadas, o sencillamente problemáticas.

Por lo tanto, hablar de modificación de conducta es hacer mención a un conjunto de técnicas que, puestas en práctica, nos ayudan a mejorar el comportamiento nuestro y de nuestro hijo.

Sabemos que estamos ante una conducta problema a través de la incidencia que ésta tenga, es decir, considerando la frecuencia, intensidad y duración de los episodios en los que se esté portando mal y nos genere una sensación de inestabilidad.

Pasemos a algunos tips…

Entre las técnicas mas globales de las que podemos echar mano tenemos las siguientes:

  • 1.- REFORZAMIENTO. Premiar de distinta manera cualquier intento de mejora por parte del niño. Por ejemplo, «felicitación después de una buena nota».
  • 2.- MOLDEAMIENTO. Enseñar una conducta positiva con pequeños pasos hasta llegar a la conducta completa. Por ejemplo, «aprendizaje de la lectura».
  • 3.- MODELADO O IMITACIÓN. Por ejemplo, «marcarle el camino para que sepa relacionarse adecuadamente»
  • 4.- EXTINCIÓN. No hacerle caso, cuando está emitiendo una conducta reprobable.  Por ejemplo, «si llama la atención a base de gritos».
  • 5.- COSTE DE RESPUESTA.  Retirarle algo que se le había concedido.

Pero la aplicación de estas técnicas va a depender de varios factores como lo son su causa y características específicas de la conducta negativa, el carácter nato del niño, el medio ambiente que le rodea, la comunicación adecuada o no que exista entre padre e hijo; por lo que si como padres se nos escapa de nuestras manos es momento de buscar ayuda profesional.

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