Existe una gran diferencia entre oír y escuchar, son dos procesos muy diferentes que solemos confundir. Oímos ruidos y escuchamos lo que nos dicen. Es decir, “oír” es lo que percibimos a través del órgano del oído, cualquier sonido. A diferencia de “escuchar”, que es prestar atención a lo que se oye.

Cuando alguien nos dice algo y no somos capaces de darle un sentido a lo que nos quiere decir. Cuando la televisión está encendida y no tenemos idea del programa que se está emitiendo. O cuando suena la radio pero no sabemos qué canción o noticia se está exponiendo. Todos estos son ejemplos en los que simplemente no estamos prestando atención, son solamente ruidos que estamos «oyendo».

Pero si en cambio, prestamos atención a lo que nos dicen o al programa de radio o televisión que se está emitiendo, estamos «escuchando». Pues todos nuestros sentidos están centrados en descifrar esos sonidos.

En comunicación, oír y escuchar son dos procesos diferentes:

Por una parte, oír es una función fisiológica que depende únicamente del buen funcionamiento de los oídos. Es la facultad sensorial del ser humano que permite, ante cualquier estímulo sonoro interno o externo, percibir sonidos involuntariamente a través de la audición.

Por la otra, escuchar no requiere exclusivamente del sistema auditivo, sino de un proceso cerebral. La acción de escuchar consiste en tomar la información percibida por el sistema auditivo, reconocerla, procesarla, identificarla y darle un sentido. Para poder hacerlo, es necesario prestar atención a lo que se oye, así como cierto grado de concentración y esfuerzo.  Aquí también intervienen funciones cognitivas como la atención, la memoria, la comprensión y el aprendizaje. 

Oír es un acto involuntario, escuchar no; lo que significa que al hacer esto último, hay intencionalidad. Podemos elegir entre escuchar o no, al hacerlo, podemos separar el ruido de las palabras. Por eso al estar en un restaurante o sitio aglomerado, podremos centrar nuestra atención a la conversación con nuestro acompañante, aunque de fondo se oigan otros sonidos.  Dependiendo de nuestros intereses decidimos si oímos o escuchamos, si simplemente son ruidos o no.

El perfil de dos personas, una hablando y otra escuchando. La diferencia entre oír y escuchar

Por esto, cuando mantengas una conversación con alguien, asegúrate de que realmente te esté escuchando y no oyéndote. ¿Cómo? No es difícil darse cuenta. Si te da respuestas incoherentes, no fija la mirada, hace gestos corporales de fastidio como ver el móvil y la hora, simplemente te está oyendo. Pero por el contrario, si da argumentos a la conversación y manifiesta gestos de interés, te está escuchando.

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